Por fin el buen tiempo nos permite acortar vestimentas, reducir mangas y dejar respirar a nuestros pies, ahogaditos en botas, botines y zapatos cerrados en general. Pero… los sacamos así sin más? Nooooo!
Es necesario hacer una puesta a punto de nuestros pies, esa parte tan importante en nuestras vidas, ya que sostiene todo nuestro peso, y tan olvidados al mismo tiempo durante todo el invierno; se merecen una aparición pública digna.
Hoy os propongo que dediquéis una hora de vuestro fin de semana a cuidaros los pies, pero no como una tarea pendiente para poder usar sandalias, sino como un momento de relax, y si es en compañia mejor, luego sabréis por qué.
Tres pasos sencillos para unos pies resultones y una gran sonrisa:
1.- Crear ambiente: si hemos dicho que va a ser un momento de relax, lo mejor es buscar un espacio tranquilo y ordenado, donde nadie nos moleste y estemos cómodos. Música suave, velas… todo lo que invite al descanso.

2.- Relajar los pies: aquí está en centro del asunto. Un baño tibio de agua con sal gorda, en un barreño, en la bañera… pisa la sal, despega los dedos… cuando quieras, sécalos sin fortar y date un masaje con crema hidratante de pies. Aquí es donde esa compañía que os decía, puede ganarse el cielo 😉

3.- Pintar uñas: las afortunadas que tengáis unos pies bonitos, quizá podéis saltarnos este paso, pero el resto, a pintar la uña! Jajaja De colores, transparente o francesa, las uñas pintadas, visten.
 Quién se apunta a la «operación pies»?
La semana que viene hablamos de sandalias para lucirlos!
Feliz fin de semana!!

2 comentarios de “No me pises que llevo chanclas

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