Creo que nunca fui curiosa por la pereza de buscar en esas enormes enciclopedias por tomos. Ahora gracias a internet (y a mi hijo que todo lo pregunta, ya os lo he contado muchas veces) he recuperado esa necesidad de saber. A un sólo click y en pocos segundos, tengo toda la información que quiero.
Sin embargo, conservo una antigua enciclopedia que tiene un gran valor sentimental. Pertenecía al abuelo de mi marido y quisimos guardarla. Aunque está en una vitrina, el polvo y el paso de los años la va deteriorando. Así que para alargar su vida, decidí forrarla y etiquetarla, pero conservando un poco el espíritu de a quien perteneció.

Quería hacer algo sencillo y delicado al mismo tiempo, así que utilicé un papel liso, coloqué unas etiquetas blancas y escribí con un bolígrafo dorado las letras correspondientes a cada tomo. 

Conserváis alguna reliquia literaria?
Feliz día!!!

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